

La familia de la cuerda
frotada está compuesta
por
cuatro instrumentos, que ordenados de menor a mayor tamaño,
y
de sonido más agudo a más grave son los
siguientes: Violín, Viola,
Violonchelo
y
Contrabajo.
Todos se tocan con un arco de características similares (de
ahí el nombre de cuerda frotada), cuya longitud depende del
tamaño del
instrumento. En el menú lateral podéis encontrar
las partes del arco.
La diferencia fundamental entre estos instrumentos es el
tamaño, y, por lo tanto, la
altura del sonido. A medida que el instrumento es
más grande su sonido es más grave.
Todos tienen 4 cuerdas.
Sus formas son
similares excepto el Contrabajo, cuya parte superior es ligeramente
más afilada que en sus
hermanos menores.
Otra diferencia apreciable es la
barbada
en los violines y violas y la
"pica" en
violoncellos y contrabajos. Estas dos diferencias se deben a la
manera en que se tocan: 
El
violín y la viola se tocan apoyando
el instrumento sobre el hombro, bajo la barbilla (por ello poseen
barbada).
El Violonchelo y el Contrabajo
se apoyan en el suelo pues son bastante grandes. Para que el
instrumento no se deteriore no tocan el suelo sino que lo hacen a
través de una varilla telescópica (más
larga en el violonchelo) llamada
"pica".
Todos estos instrumentos pueden tocarse con dos técnicas
diferentes: bien frotando con el arco (que es la técnica
más habitual), o en 'pizzicato', que es pellizcando
directamente
las cuerdas. En el menú lateral dispones de enlaces a
vídeos donde puedes observar ambas.